La prioridad se centra en llegar a acuerdos voluntarios con el sector que permitan reducir el gasto de bolsas de plástico de acuerdo con los objetivos europeos de reducir un 30% la generación de bolsas en 2009. Se persigue que el sector de la distribución grande y pequeña se comprometa a llegar a estos umbrales.
En el caso de llegar a
gravarse las bolsas, debería decidirse si el precio añadido lo pagarían
los mismos distribuidores o bien los consumidores. En este último caso,
se entendería como un IVA.
Sin embargo, según se ha asegurado desde el Ejecutivo catalán, en el caso de llegar a aplicarse, no se trataría de un canon finalista, como una medida 'recaudatoria', sino que el dinero se destinará a medidas de prevención y minimización de la generación de bolsas de plástico.
10 millones de bolsas cada fin de semana en los centros comerciales
El pasado año se generaron en Cataluña 150.000 toneladas de residuos de bolsas de plástico,
y se emplearon una media de 5´5 bolsas por compra. Según ha estimado el
ejecutivo catalán, sólo las grandes superficies distribuyen 10 millones
de bolsas, a las que hay que sumar las de los pequeños comercios.
Los datos apuntan a
que sólo con que cada catalán dejara de coger una sola bolsa al año se
obtendría suficiente petróleo como para dar 22 veces la vuelta al
planeta Tierra. Por ello, se apuesta por medidas que desincentiven el uso de bolsas de plástico. En Irlanda, un gravamen de 15 céntimos en estos productos permitió reducir en un 90% el consumo en sólo tres meses.
Propuesta de 20 céntimos de tasa
La
Fundación Catalana de Prevención de Residuos, por su parte, pidió hoy a
la Agencia de Residuos de la Generalitat que sea 'valiente' en las
reuniones y que aplique una tasa de 20 céntimos a cada bolsa que
debería pagar el consumidor, y debería aplicarse lo antes posible. 'Es
la mejor medida para desincentivar el consumo', explicó la responsable
de la fundación, Rosa García.
Para
ella, los acuerdos voluntarios a los que pretende llegar la Agencia de
Residuos son 'insuficientes', así como los objetivos europeos de
reducir un 30% en 2009 y un 50% en 2012. 'No es que queramos castigar
al consumidor, sino desincentivarlo a gastar bolsas de plástico o, al menos, que se cojan menos', dijo.
García Galvis, S.L. es una empresa de reciclado y gestión de residuos cuyo objetivo es prestar el mejor servicio a nuestros clientes y adaptarnos a las necesidades de los mismos, contribuyendo con nuestra actividad a un mejor aprovechamiento de los recursos y una mayor conservación del medio ambiente.