La Web 2.0 y los portales inmobiliarios
- Por Fernando Maciá
- Publicado 09/22/2008
- Internet
- Sin calificación
Fernando Maciá
Director de Human Level Communications, consultora de posicionamiento en buscadores, gestión de campañas de enlaces patrocinados y desarrollo de webs
Ver todos los articulos escrito por Fernando Maciá“¿Dónde
aparcarán mis invitados si compro una casa en San Francisco? ¿Vale la
pena el viaje diario al trabajo en San Francisco para vivir en Palo
Alto? ¿Cuál es el precio normal de una plaza de garaje en Pacific
Heights?”
Estas preguntas, junto con sus correspondientes respuestas, son una
pequeña muestra de contenidos habituales en la última hornada de portales inmobiliarios
que se han apuntado a las nuevas tendencias de lo que se ha dado en
llamar la Web 2.0: toda una fresca y revolucionaria forma de entender
qué es Internet y cómo aprovechar todo el potencial de la comunicación
en Red. Se trata de usuarios preguntando o respondiendo a otros
usuarios en un punto de encuentro común: el portal inmobiliario, que se
convierte mediante esta alimentación constante de contenidos por parte
de sus visitantes y la integración de información y funcionalidades de
otros portales, en una herramienta potentísima al servicio de una más
documentada decisión de compra o venta en la transacción comercial más
importante que la mayor parte de las personas suelen realizar a lo
largo de su vida: la relacionada con su vivienda.
¿Pero… qué es la Web 2.0?
El
término Web 2.0 es acuñado en 2004 por Tim O’Reilly para referirse a
una segunda generación de sitios web caracterizados por una mayor
interacción con y entre los usuarios, que tiene como objetivo facilitar
la creatividad, la colaboración y compartir información entre los
usuarios. No se refiere tanto a un nuevo lenguaje ni tampoco a un nuevo
protocolo, sino a una nueva forma de entender la Web y de aprovechar
todas sus funcionalidades.
Si
los sitios web de primera generación se caracterizaban por una creación
y difusión centralizada de contenidos –las empresas decidían qué
querían incluir en sus sitios web, creaban los contenidos y
funcionalidades, y publicaban sus páginas a través de un alojamiento
web difundiéndolos, como máximo, a través de newsletters y boletines—,
los sitios web 2.0 se caracterizan, sobre todo, por la integración de
contenidos y funcionalidades de otros portales (por ejemplo, Google
Maps, Google Earth, YouTube, etc.) y porque los usuarios adquieren un
papel protagonista disponiendo de múltiples formas de generar una
retroalimentación o feedback que se integra, como contenido adicional,
en el propio desarrollo del sitio web, enriqueciéndolo.
El
propio creador del la World Wide Web, Tim Berners-Lee, está en
desacuerdo con el concepto de Web 2.0 porque, argumenta, todas estas
potencialidades estaban ya presentes en el propio concepto de
comunicación en red que dio nacimiento a la Web como la conocemos hoy
en día. Fueron las empresas, dice, las que trasladaron a la Web un
modelo tradicional de comunicación unidireccional que desaprovechaba en
gran medida las posibilidades del nuevo medio. En efecto, las empresas
de la economía de larillos y cemento (brick & mortar) accedieron a Internet reduciendo el papel de sus sitios web a un mero escaparate on line de la misma oferta que comunicaban a través de otros medios off line:
TV, prensa, radio, publicidad exterior, marketing directo... pero que
no aprovechaba toda la potencialidad de la Web: comunicación
multidireccional, integración de información y funcionalidades,
posibilidad de compartir datos entre usuarios...
Han sido necesarios varios años de experimentación, un boom y su posterior crash de las puntocom
y, quizá, que toda una nueva generación de profesionales cuyas carreras
se han desarrollado desde un principio con Internet como parte del
escenario se integrara a puestos directivos en las empresas, para que
finalmente llegáramos a comprender realmente qué quieren decir
conceptos como “comunicación en red” y empezáramos a ver el desarrollo
de modelos de negocio que aprovechan al máximo todo este potencial.
El panorama en España
Mientras,
en España los portales inmobiliarios de mayor nivel de tráfico están
quemando etapas con años de retraso respecto a los portales
norteamericanos que, en mi opinión, se cuentan ahora mismo entre los
más avanzados a este respecto. No hace ni tres años que el posicionamiento en buscadores
de estos portales comenzó a estar en la agenda de sus responsables.
Tímidamente comenzamos a ver ahora cómo se van integrando
funcionalidades de terceros como Google Maps, información catastral,
etc. Sin embargo, todavía hay un error de concepto: la argumentación de
venta de los inmuebles sigue todavía rígida y estrechamente ligada a la
información del inmueble en sí. Cuando la realidad demuestra que en la
decisión de compra de una vivienda, los potenciales compradores toman
en cuenta muchísimos más factores a la hora de elegir su futura
propiedad.
De
esta manera, los mayores avances que hemos visto en los diferentes
portales inmobiliarios de nuestro país se han enfocado en “vender”
mejor la propia vivienda, a través de una más completa información –o
quizá sólo más vistosa— del inmueble en sí:
planos descargables, memorias de calidades, superficies desglosadas por
estancia... Hemos pasado de las perspectivas artísticas a las
perspectivas en 3D fotorrealistas... cuando no directamente a las
fotografías de los pilotos. Y también estamos viendo “vuelos virtuales”
de la urbanización, “visitas virtuales” a los diferentes tipos de
vivienda... Todo un carísimo despliegue de medios que, en última
instancia, nunca sustituye a la visita presencial en sí, dado que nadie
toma una decisión de compra de esta envergadura directamente on line sin haber estado antes sobre el terreno.
El valor del entorno
Pero
volvamos de nuevo al error de concepto comentado dos párrafos atrás.
Los portales inmobiliarios se centran en la información que dan sobre
la propia vivienda, descuidando aspectos fundamentales como son los del
entorno. Es una perspectiva propia de una visión de fabricante: quien
fabrica un producto se suele sentir tan orgulloso de su propio producto
que cree que sólo con destacar sus múltiples virtudes debería bastar
para convencer a la clientela potencial de sus bondades. Sin embargo,
esta perspectiva olvida que las personas adquirimos productos o
servicios en función de unos beneficios, tangibles o intangibles, que
esperamos que dichos productos o servicios nos aporten. Es decir, no
compramos por las características técnicas de los productos, sino por
los beneficios o valor que dichos productos nos van a aportar.
En
el caso de la compra de una vivienda, es importante saber si se trata
de un adosado o de un apartamento, si compraremos un chalet o nos
conformaremos con un piso. Pero no es menos importante saber cómo serán
nuestros vecinos, cómo me podré desplazar a mi lugar de trabajo o, si
tengo hijos en edad escolar, entre qué colegios podré elegir para
llevarlos. Siendo, pues, importante la información que el potencial
comprador recaba sobre la vivienda en sí, así como sobre la promotora
para conocer el nivel de confianza que le merece, o incluso la
financiera que garantizará sus pagos, no lo es menos todos aquellos
datos que pueda descubrir sobre el entorno, sobre lo que éste le va a
aportar, ya que su vida social, la de sus hijos, su calidad de vida y,
en definitiva, el disfrute de la vivienda van a depender tanto de dicho
entorno como de la vivienda en sí.
Esto
es lo que han parecido descubrir portales inmobiliarios pioneros en eso
que hemos dado en llamar Web 2.0 como Trulia.com, Biggerpockets.com o
Zillow.com. Una visita a cualquiera de ellos nos abre todo un mundo de
información que parece estar a años luz de todo lo que hemos visto
hasta ahora. El cambio de paradigma es triple:
• Por
un lado, estos portales integran una cantidad ingente de información
que presentan de forma ordenada, lógica y relacionada, permitiendo al
usuario formarse una idea aproximada de cómo puede ser un vecindario
determinado en una multitud de variables.
• En
segundo lugar, los portales aportan multitud de datos para conocer si
el precio solicitado por un inmueble guarda una relación adecuada con
las propias características del mismo en comparación con el precio de
venta de viviendas similares en el entorno en los últimos meses. Muchos
presentan incluso cuál ha sido la evolución del precio medio de venta
por metro cuadrado en la zona.
• Por
otro lado, los propios usuarios del portal se convierten en
protagonistas y generadores de contenidos con sus preguntas y
respuestas. Son las personas que viven en un sitios determinado las que
mejor conocen cuáles son las ventajas y desventajas, los problemas o
las oportunidades de comprar allí y ahora. Así que la información de
primera mano, de una fuente aparentemente más creíble e imparcial pues
no esconde intereses comerciales, y que responde a las dudas reales de
los compradores potenciales sirve para tomar decisiones de compra más
documentadas e informadas.
Veamos en primer lugar a qué nivel de información podemos acceder con esta nueva hornada de portales inmobiliarios.
Los nuevos portales inmobiliarios
Entramos
en Trulia.com. Buscamos una vivienda en Plano, Texas. Se trata de una
típica ciudad residencial en la zona norte de Dallas. Elegimos una de
las viviendas al azar. En la propia ficha de la vivienda, podemos ver
cómo ha sido la evolución de los precios para ese barrio (acotado por
las viviendas que comparten el mismo distrito postal) en los últimos
meses. Podemos incluso comparar los precios medios de venta para
viviendas de 1, 2, 3 ó 4 dormitorios en las ventas cerradas en los
últimos meses. Y también podemos ver en un gráfico la evolución en el
precio de la vivienda para la ciudad de Plano desde el año 2000 hasta
la actualidad. Es evidente que, si la compra de una vivienda se hace en
parte o en total con motivos de inversión, éste será un dato que
definitivamente nos gustaría conocer.
También
podemos conocer la evolución en el precio medio del metro cuadrado, la
evolución en el número de ventas y cuáles han sido las urbanizaciones
más populares en los últimos meses.
Si
tenemos hijos, la información sobre los colegios disponibles será
fundamental para tomar una decisión de compra. Trulia.com permite
consultar el nivel de los colegios de este distrito postal comparando
el nivel de los colegios del distrito respecto al nivel de la media del
estado de acuerdo con los estándares TAKS, tanto en inglés como en
matemáticas.
El
panorama del vecindario se completa con un cuadro estadístico cuyos
datos son tan exhaustivos que nos hacen sentir una cierta impudicia.
Por ejemplo, sabemos los ingresos medios por cada unidad familiar, la
renta per capita, el valor medio de cada vivienda así como el precio
medio solicitado en las viviendas puestas a la venta. Y todos estos
datos comparados igualmente respecto a la media del estado. Así,
sabemos que sólo un 2.44% declaran ingresos por debajo de los 10.000$
anuales mientras que 8.39% confiesan ganar más de 200.000$ al año, por
ejemplo.
También
nos permite Trulia.com acceder a las estadísticas de criminalidad para
Plano y así descubrimos que tendríamos un 3.35% de posibilidades de ser
objeto de un crimen contra la propiedad (4.08% en todo el estado) o un
0.29% de sufrir un crimen violento (un 0.32% para el total del estado
de Texas). Por supuesto, podemos conocer estas cifras desglosadas, si
nos lo permite el ánimo, para saber las posibilidades que tendríamos de
sufrir un robo, un asalto con violencia, un asesinato, una violación o
un robo de vehículo si decidimos asentarnos en el barrio.
Volviendo
a temas más mundanos, Trulia.com nos informa de que un 10.41% de los
vecinos de Plano tardan entre 45 minutos y una hora en llegar al
trabajo. Aproximadamente un 50% tardan menos de
25 minutos y un 7%, más de una hora. La práctica totalidad de ellos se
desplazan a sus centros de trabajo conduciendo su propio vehículo.
Trulia.com
redondea este aluvión de datos con un completísimo directorio con
enlaces a planos locales de la zona, atracciones, parques y áreas de
recreo, datos del censo, estadísticas y estudios sobre la zona,
organizaciones comunitarias, aspectos relacionados con el entorno y con
la administración local, colegios y otros centros educativos, así como
referencias a los medios de comunicación, prensa y radio.
La
integración de la información de los propios usuarios así como de los
agentes inmobiliarios con intereses en la zona viene a través de Trulia
Voices: es ahí donde el comprador potencial tiene la posibilidad de
dejar su pregunta que otro usuario con la información necesaria podrá
responder. De esta forma, los propios usuarios se convierten en
generadores principales de información y de contenidos de gran valor
añadido, y de gran credibilidad, para el portal.
Si
Trulia.com le parece abrumador, no se pierda la oportunidad de pasar
por Zillow.com. Tiene una integración de mapas sorprendente, hasta el
punto de que puede presentar no sólo la vista aérea de casi cualquier
vivienda, al estilo de Google Maps, sino también una vista en
perspectiva desde cualquier ángulo. Una de las características más
llamativas de Zillow.com es el concepto de Zestimates: se trata de una
estimación del valor de tasación de una vivienda. Así, uno puede
introducir su propio barrio y descubrir cuál es el precio de mercado
aproximado no sólo de su vivienda... ¡sino de la de todos sus vecinos!
En efecto, en la vista aérea aparecen todas las viviendas con su
correspondiente estimación de precio -Zestimate- superpuesta.
Zillow.com
hace además un gran trabajo a la hora de presentar propuestas
alternativas para cualquier vivienda que nos interese, permitiendo
comparar con otras de prestaciones similares de su entorno.
A
diferencia de Trulia.com, Zillow.com nos ofrece unos datos cualitativos
del entorno bien interesantes: por ejemplo, porcentaje de solteros,
casados, divorciados y viudos del barrio. Porcentaje de viviendas en
las que habitan niños y en las que no, así como la distribución de la
población por rangos de edad (pirámide de población del barrio) y
también, como Trulia.com, tiempo medio del desplazamiento diario al
puesto de trabajo.
Otros
datos que pueden ser de interés son la composición étnica de la
población, el grado de formación que alcanzaron (enseñanza primaria,
secundaria, graduados, licenciados, postgraduados) así como el tipo de
trabajo que haces: ejecutivos, ingeniería, administrativo, ventas...
Así, una consulta sobre el tipo de gente que vive en Plano, Texas nos
dice que suelen conducir al trabajo solos, que un gran número de ellos
poseen un grado master y que tienden a tener una alta renta.
Zillow.com
incluye contacto directo con vecinos en la zona de consulta a los que
podemos cuestionar lo que queramos saber: desde la calidad de los
colegios, hasta los centros de compras o los problemas de aparcamiento.
Otro aspecto llamativo de Zillow.com es su concepto “Make me move”:
se trata de personas que, aún no teniendo previsto vender su vivienda,
estarían dispuestas a hacerlo siempre que se les haga una oferta
suficientemente atractiva.
Son
sólo algunos de los aspectos más llamativos de los portales
inmobiliarios de nueva generación: información básica de la vivienda,
por supuesto. Completa con planos, memorias de calidades, descripciones
y fotografías. Pero todo ello integrado con una exhaustiva información
del entorno, con datos fiables sobre la evolución del mercado de la
vivienda a nivel de cada barrio y con la posibilidad de interactuar en
tiempo real con personas que habitan en esos lugares y que pueden ser
una fuente de información imparcial, creíble y de gran ayuda.
¿Sirve para España?
Hay
quien podrá objetar que quizá el mercado español no se parece al
norteamericano. En efecto, nuestro país es mucho menos extenso y los
propios españoles solemos presumir de un conocimiento de otras zonas de
España diferentes de aquellas en las que residimos, presunción que
quizá excede al conocimiento real. Pero hay varios factores a tener en
cuenta a la hora de juzgar que este modelo de portales inmobiliarios no
es tan descabellado en España:
• España
es el segundo país del mundo en recepción de inmigración: es decir,
cada año entran a residir en nuestro país personas procedentes de otros
lugares que no poseen un conocimiento tan directo de nuestras ciudades
y que muy bien podrían emplear este tipo de información para tomar sus
decisiones de compra.
• Un
porcentaje alto de las compras inmobiliarias en España son hechas por
extranjeros: un portal inmobiliario como los presentados aquí aportaría
datos mucho más valiosos a la hora de tomar una decisión de compra:
existencia de colegios bilingües, número de personas de la misma
nacionalidad en la zona, nivel medio de ingresos, evolución de los
precios medios de venta por tipo de vivienda en el barrio en los
últimos meses...
• Con
el parón que está viviendo el mercado de la vivienda, muchas promotoras
e inmobiliarias se están alejando cada vez más a la hora de pescar a
potenciales clientes. Ya hay portales que están traducidos, o están en
vías de hacerlo, a idiomas tan dispares como ruso o chino. Cuanto más
alejado está el potencial comprador, tanto más precisa conocer
información del entorno y del mercado a la hora de juzgar si sería
interesante una determinada decisión de compra o no.
