El parquet es un suelo de madera utilizado con fines ornamentales. Las maderas que se suelen utilizar suelen ser resistentes y al mismo tiempo decorativas, como roble, encina, cerezo, oliva, maderas tropicales etc. La palabra „parquet” es de origen francés y define un tipo de pavimento de madera usado con fines ornamentales. Este tipo de suelo se comenzó a usar en el siglo XVII como contrapartida de suelos de alta categoría, tradicionalmente hechos con mármol u otro tipo de piedra. Los suelos de piedra requerían un constante fregado con agua y un constante mantenimiento de un abrillantador de suelos que finalmente terminaba por afectar el brillo de la piedra.
En el pasado el suelo solía ser compuesto por tablillas en forma de mosáico. Las tablillas estaban clavadas o fijadas a la superficie con cola. La colocación de este tipo de suelo en el pasado requería un trabajo de los instaladores de parquet que podía durar varios días o semanas. En nuestros tiempos los suelos de parquet suelen estar formadas por unas láminas de parquet que se fijan a la supericie sin cola y las que un eperto instalador de parquet es capaz de instalar en cuestión de pocas horas horas.
Con el paso de tiempo y gracias a las nuevas tecnologías el parquet se ha vuelto un elemento común en la decoración de los hogares, oficinas, incluso en las instalaciones industriales o grandes superficies. Hoy en día varias técnicas facilitan enormemente la instalación de parquet, lo hacen asequible a todos los bolsillos y permiten instalarlo sin conocimientos ni herramientas especiales por cada persona, muchas veces sin necesidad de recurrir a los servicios de un instalador de parquet.